Floto, suspendido en una grieta danzante.
Que oscila: de acá para allá de acá para allá.
Para ya, por favor.
Un dolor: punzante, vago, (...), ...
Tengo ganas de vomitar.
A la humanidad entera y a sus rostros.
De humo sufriente, ardiente, ardoroso, sufriente.
Y a sus tristezas reflejadas en el mío.
Me he sumergido en los espejos del mundo.
Con el entusiasmo de Sísifo.
Cargando su piedra.
Perdonar es tan fácil cuando se entiende.
Que todo se quema, que todo duele, siempre duele.
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