jueves, 24 de mayo de 2018

VII.


Desde esta ventana sueño el mundo
Las formas y los entes me asechan
Me escondo, escurridizo
Me deslizo por los rincones
Silencioso, soy el producto en fuga de una maquinaria terrible
Y pues nada soy, al final del acto
Sepultado quedo en los cimientos de tu levedad omnímoda
Pareces el rostro desnutrido de un dios temeroso de sí mismo
A la espera de cualquier movimiento
Aun el susurro mustio del pétalo, de la hoja
Sucumbir a tu mirada fulminante
Hierve la tierra, se alzan los titanes
Callado queda el mundo
Y tal vez me equivoco
Deseo estarlo.

domingo, 6 de mayo de 2018

VI.

Todo excede

A mi paisaje sin bordes

Todo fluctúa y acaece

Y devuelve al llano devenir

De mi reloj sin horas

Saturar mis paradojas

Mis circunloquios absurdos.

De mis silencios absortos

De mi angustia sin nombre.

Y en ello, busco mis confines

En cada gesto insignificante

Confío inútilmente

En sus palabras, cual dogma

Manifiesto, testimonio de mi ocio.

Inagotable.

De lo inútil. De lo que excede.

Causalidades y sólo eso.

Me aburro tanto.

Me aburro tanto.